Normas de Accesibilidad de la Informática

Resumen

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Accesibilidad al soporte lógico (software)

Considerando el tipo de producto desarrollado, en la norma pueden dirigirse a tres secciones independientes:

Entorno operativo Denominación que engloba al sistema operativo, a su interfaz de usuario asociado y a algunas de las aplicaciones que suelen venir con él (administrador de archivos, programas de configuración, etc.). Ejemplos: Windows 98, MacOS, OS/2 y Linux.
Aplicaciones Cualquier programa de uso general o a medida, como podrían ser un procesador de textos, un programa de diseño, un juego, un compresor de archivos, etc.
Autopistas de la información Además de los contenidos de las páginas web, incluye los navegadores, los programas para correo electrónico y cualquier otra herramienta asociada a los servicios de Internet.

 

Existen una serie de requisitos que afectan por igual a las tres secciones, incidiendo sobre todo en la filosofía general de la comunicación entre el hombre y el ordenador: diseños ergonómicos, configuraciones personalizables y multiplicidad de canales. A continuación, se abordan estos requisitos generales y posteriormente se exponen los más específicos del sistema operativo, las aplicaciones e Internet.

Mensajes

Un interfaz debe ser conciso, coherente y consistente si se quiere reducir el esfuerzo que el usuario necesitará para trabajar con su ordenador.

Los famosos mensajes del tipo "Error 108:345, overflow en la pila en posición 4012. Perderá todos los datos. Pulse cualquier tecla para continuar" resultan confusos para todos los usuarios pero especialmente para los niños, los principiantes en la informática o aquellos usuarios con problemas de aprendizaje, que tal vez no comprendan lo que significa y se pondrán muy nerviosos pensando que es culpa suya. Por ello, se recomienda el uso de mensajes cortos y sencillos.

Usuario perplejo ante un mensaje ininteligible en la pantalla.

También resulta conveniente que el mismo mensaje siempre tenga el mismo texto, que salga en la misma zona de la pantalla y con los mismos elementos compositivos (tipo de letra, colores, botones, etc.). De esta forma, se puede identificar el mensaje por su aspecto además de por su texto y resulta fácil localizarlo en la pantalla. Lo mejor es utilizar cuando sea posible las convenciones del entorno operativo.

El tiempo de reacción ante los eventos es muy variable de un usuario a otro, por ello resulta contraproducente poner mensajes en pantalla que desaparecen automáticamente transcurrido un tiempo. En la norma se exige una espera hasta que el usuario acepte el mensaje. Si no fuese posible, se pide que el tiempo de permanencia en pantalla sea configurable por el usuario. Este requisito se hace especialmente necesario en mensajes críticos del sistema operativo.

 

La rapidez con que se genera el mensaje es también muy importante y afecta especialmente a los mensajes de voz, ya que debe existir una coherencia temporal entre lo que se está escuchando y lo que realmente está sucediendo.

Redundancia de canal

La redundancia del canal de comunicación resuelve muchos de los problemas de accesibilidad. Por ejemplo, los usuarios daltónicos no son capaces de distinguir algunos colores, por lo tanto si una información se apoya sólo en los colores, como "Pulse en el botón rojo para terminar", estas personas no sabrán cómo actuar. Por lo tanto, las características estéticas del interfaz sólo deben servir para acompañar o realzar, enviando la información por múltiples canales: color y texto, color y forma, color texto y forma, etc.

Dos personas de espaldas. El ordenador muestra en pantalla el mismo mensaje que sale por los altavoces.¿Ciego o Sordo?

Lo mismo ocurre con la utilización del sonido. Habitualmente se utiliza como indicador de fin de una tarea o como alerta de algún tipo de error. Los usuarios con problemas auditivos se pierden este tipo de información, por lo que debe ir acompañada de una señal visual asociada al evento.

No sólo debe existir redundancia de canal de salida, sino también en los de entrada: debe ser posible realizarla sólo con ratón, sólo con teclado, sólo con pulsador y sólo con sistemas de reconocimiento de voz. Por ejemplo, las aplicaciones de Internet debe ser posible utilizarlas sin necesidad de tener un ratón.

Texto y gráficos

Los lectores de pantalla empleados por los usuarios ciegos no son capaces de leer textos escritos usando primitivas gráficas. Por lo tanto, los textos que se escriban en pantalla deben utilizar las servicios de escritura de texto facilitados por el entorno operativo.

Del mismo modo, cualquier foto, vídeo, dibujo o gráfico queda fuera del alcance de los lectores de pantalla. Por ello, cuando se utilicen gráficos en la pantalla deberán ir acompañados por textos explicativos que permitan a las personas invidentes obtener información acerca del contenido de la imagen.

El texto de la pantalla es diferente del mensaje que sale por los altavoces

Introducción de datos

La introducción de datos se hace de manera similar en los interfaces modo texto y en los modo gráfico, si bien en los segundos ha sido necesario crear el elemento "cuadro de edición". En cualquiera de los dos casos, el texto escrito debe poderse recorrer con el cursor para que un lector de pantalla pueda sintetizarlo a voz o convertirlo en Braille.

Cuando haya campos para introducción de datos, la etiqueta identificativa que lo acompaña debe estar alineada horizontalmente con la primera línea del campo, de manera que sean fácilmente asociables tanto para los usuarios de lectores de pantalla como para los más novatos.

 

Personalizar el teclado

El teclado es un periférico esencial, por lo que todos los aspectos de accesibilidad deben ser contemplados con suma atención.

El usuario debe poder acceder a cualquier elemento del interfaz desde el teclado, por ejemplo, activar y desactivar los menús y desplazarse por sus opciones. Además, se debe evitar el uso de acciones simultáneas (mantener apretada una tecla mientras se pulsa otra) y si no se evitan, se debe proporcionar un método secuencial alternativo para lograr el mismo resultado.

Hay un gato encima de la mesa que se ha comido el ratón del ordenador

En algunos casos, moverse por los menús con las flechas de cursor puede resultar un proceso penoso, por lo que cuando sea posible es conveniente poner teclas de aceleración o atajos. Esto es muy útil para los usuarios con problemas de precisión o de visión, puesto que pueden necesitar varios intentos recorriendo el menú hasta acertar con la opción deseada.

Para acelerar el recorrido con teclado, los menús deben ser circulares, es decir, se salta de la última opción a la primera y viceversa. Este recorrido circular debe aplicarse también al movimiento por las opciones de un cuadro de diálogo, al cambio de ventana o área de trabajo, etc.

 

¿Perdió el raton? Algunos usuarios nunca lo usan.

 

Iconos

Para las personas con problemas de visión resulta incómodo y a veces imposible percibir los iconos y otros pequeños objetos del área de trabajo, por lo que el propio entorno operativo debe permitir que se modifiquen sus tamaños y sus posiciones, bien independientemente o por grupos. Los iconos deben además tener asociada una etiqueta, facilitando la identificación y comprensión de la función del icono.

Ventanas

Las tareas de gestión de las ventanas (refrescar, mover, cambiar de tamaño, etc.) habitualmente se realizan por medio del ratón, pero para los usuarios con problemas de precisión o con ceguera el uso del ratón resulta un inconveniente. Por eso, la norma exige que todas estas operaciones se puedan realizar también con el teclado.

En el caso específico de las barras de herramientas, a las que no se puede acceder por teclado, se exige que todas las operaciones sean accesibles también a través de opciones de menú.

Dado que hay usuarios que necesitan una herramienta especial para el acceso a su ordenador (emuladores de teclado, predicción de palabras, etc.) y ésta debe permanecer visible en pantalla, se exige que las ventanas puedan cambiar de tamaño y de posición. También se exige que sean maximizables, minimizables y que se puedan cerrar, para evitar conflictos con dichas herramientas. Además, se le pide al entorno operativo que facilite una manera de cambiar de una ventana a otra, para que las aplicaciones especiales puedan cooperar con las generales.

Servicios de ayuda al usuario

Los entornos operativos establecen unos servicios de ayuda que luego son utilizados por muchas aplicaciones. Esta ayuda suele tener formato textual, pero se debe incluir también la posibilidad de incorporar imágenes, por ejemplo, para explicar un concepto nuevo mediante la lengua de signos.

 

El entorno operativo es el responsable fundamental de todos los elementos que conforman la comunicación básica del hombre con la máquina. Además, el desarrollo del interfaz hombre-máquina ha cobrado una importancia fundamental en los últimos años. Iconos de los sistemas operativos Windows, Apple OS y Unix

Los usuarios que tienen más problemas de accesibilidad son las personas con ceguera. Todo lo que se ve en una pantalla está pensado y diseñado para ser visto, especialmente con los interfaces gráficos, donde puede haber un sinfín de aplicaciones abiertas simultáneamente en diferentes ventanas y cada ventana tiene la complejidad que antes tenía toda una pantalla.

Pero también los usuarios con dificultades físicas que utilizan dispositivos o programas especiales (reconocimiento de voz, emulador de teclado, etc.) pueden tener limitado el acceso, sobre todo por problemas de compatibilidad entre estas ayudas y el entorno operativo o las aplicaciones.

Servicios del sistema

En líneas generales, la norma exige que el entorno operativo proporcione al usuario acceso para cualquier dispositivo de entrada que utilice (ratón de cabeza, pulsador, etc.) y recomienda que proporcione también un sistema de reconocimiento de voz. De igual forma, la salida de datos se debe realizar tanto por vídeo como por audio, para que los usuarios con ceguera tengan acceso a la misma información.

Todas las opciones deben tener carácter de activación opcional, de manera que la misma plataforma informática pueda ser utilizada indistintamente por un amplio abanico de usuarios con diferentes necesidades. Además, los servicios del entorno operativo deben estar diseñados de manera que sean capaces de garantizar que las aplicaciones construidas por encima suyo puedan ser accesibles.

Por ejemplo, el entorno operativo puede proporcionar un servicio para mostrar texto que a la vez lo emite con síntesis de voz. Aula informática con un alumno ciego y otro que va en silla de ruedas

Para realizar una descripción hablada, actualmente los lectores de pantalla utilizan "modelos de pantalla" que mantienen una representación exacta de los elementos visualizados. Para facilitar este modelo de pantalla, el entorno operativo debe habilitar la creación de los elementos del interfaz con una etiqueta que los identifique y que permita acceder a sus propiedades (ventana abierta o cerrada, tamaño, foco...), preferiblemente a través de servicios predeterminados.

Además de posibilitar el cambio de foco de una ventana a otra, los entornos operativos que incorporan el concepto de áreas de trabajo también deben ofrecer el cambio de una a otra, ejecutándolo tanto desde el teclado como desde el ratón.

 

 

Controlador del teclado

El controlador de teclado es el programa que se encarga de las comunicaciones entre el ordenador y el teclado y es un punto en el que se pueden incorporar muchas prestaciones que faciliten la accesibilidad. Las personas que más dificultades tienen para el uso del teclado son las que tienen problemas de precisión en el uso de sus brazos, dedos o manos, seguidas de las personas con discapacidades psíquicas y visuales, por lo que se deben contemplar las diferentes problemáticas.Usuario con brazo escayolado intenta la combinación Ctrl + Alt +Supr del teclado usando la nariz

Para los usuarios con problemas de control fino (mantienen pulsada una tecla demasiado tiempo, se equivocan de tecla, pulsan repetitivamente la tecla debido a temblores) el controlador del teclado debe permitir configurar el tiempo de repetición de la tecla, el tiempo de pulsación antes de ser aceptada y el tiempo de rechazo de pulsaciones repetitivas de la misma tecla.

El controlador de teclado debe incorporar una opción que permita bloquear las teclas de control (Mayúsculas, Alt, Ctrl, Meta, etc.), de manera que las personas que sólo puedan utilizar una mano o un puntero eviten las maniobras de pulsación simultánea. Además, las usuarios con discapacidad visual necesitan saber el estado de dichas teclas.

Para usuarios de una sola mano, un puntero o que utilizan los nudillos se debe ofrecer la posibilidad de reconfigurar todas las teclas del teclado para permitir adaptarse a sus necesidades.

 

Controlador del ratón

Más aun que el teclado, el ratón es una barrera para las personas con problemas de precisión, de movilidad o de fuerza en los miembros superiores.

Usuario manejando un ratón de ordenador con un mando de control remoto.Por ello, el controlador del ratón debe permitir modificar la orientación en el movimiento del puntero para que el usuario pueda manejarlo de la forma más ergonómica a su movilidad. De igual forma, se debe permitir modificar la velocidad y aceleración del puntero, diferenciando entre la velocidad horizontal y vertical, el tiempo de aceptación del clic y el tiempo entre dos clics.

Además, para las personas con problemas de movilidad en los dedos, se debe permitir realizar el bloqueo del arrastre, disponiendo de un botón del ratón para esta función o, en su defecto, utilizando una temporización de uno de los botones o una tecla del teclado.

Para los usuarios forzosamente zurdos, se deben poder intercambiar las funciones de los botones derecho e izquierdo.

 

Por supuesto, todo lo comentado hasta ahora sobre el diseño de las ventanas, los iconos, los mensajes, etc. deberá tenerse en cuenta en el desarrollo de cualquier aplicación. Además, para que los elementos textuales y de identificación (nombre de la ventana, etiqueta del icono, etc.) sean susceptibles de emitirse por voz, las aplicaciones deben utilizar los servicios que facilita el entorno operativo; de esta forma, los lectores de pantalla podrán identificar la aplicación y sus contenidos.

Hay que tener en cuenta que, a pesar de los avances realizados, los usuarios con problemas de accesibilidad necesitan algunas veces utilizar dispositivos o programas especiales, por lo que la norma exige a la aplicación que coopere con estas herramientas de acceso, de manera que a veces puedan superponerse en pantalla incluso en entornos que no sean de ventanas.

Para ello se deben utilizar los mecanismos de coordinación proporcionados por el entorno operativo, evitando que las aplicaciones se bloqueen las unas a las otras.

Si una aplicación utiliza ventanas, su gestión debe dejarse al entorno operativo a través de los servicios que aporta, puesto que será el encargado de facilitar la accesibilidad. Si se utilizan varias ventanas, se debe permitir el cambio de una a otra y se debe seguir siempre la misma secuencia de cambio.

Finalmente, y para evitar problemas de consistencia y de coordinación entre aplicaciones toda aplicación debe tener una opción de finalizar.Puerta de aseos accesibles con el cartel "Sistema operativo" en la puerta

Pero para conseguir que un interfaz sea completamente accesible no basta con que existan todos los servicios y los requisitos generales estipulados hasta ahora. Hace falta que además las aplicaciones usen esos servicios, se coordinen con ellos y cumplan otras consideraciones de diseño no asignables directamente al entorno operativo.

Se debe prestar especial atención a que todas las funciones ofrecidas por la aplicación sean accesibles por teclado, requisito especialmente descuidado en programas de dibujo, juegos, aplicaciones musicales, etc. A la hora de acceder con el teclado a los menús, se deben respetar las combinaciones habituales del entorno operativo, por ejemplo, los atajos de teclado que se ponen en varias de las opciones de un menú.

Además, la aplicación se debe diseñar de manera que el número de pasos necesarios para acceder a cualquier opción sea el mínimo posible y no requiera el uso simultáneo de más de un dispositivo de entrada, haciendo especial hincapié en las opciones más frecuentemente utilizadas. De esta manera cualquier usuario conseguirá una mayor eficiencia.

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